El proyecto RISE UP, que ejecuta ONU-Habitat en Cobija, Charagua y Pasto, con apoyo de AECID impulsa la acción comunitaria frente al cambio climático, con actividades de reforestación, huertas urbanas y gestión de residuos, fortalecen la resiliencia y el tejido social.
15 de julio de 2025
El proyecto RISE-UP: Ciudades Resilientes al Cambio Climático, impulsado por ONU-Habitat con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo - AECID, continúa fortaleciendo el vínculo entre comunidades y medio ambiente a través de acciones participativas que fomentan la resiliencia local frente al cambio climático. En las últimas semanas, tres iniciativas comunitarias en Bolivia y Colombia han involucrado a la ciudadanía en la construcción de territorios sostenibles.
La jornada en Cobija tuvo como objetivo sembrar árboles en zonas vulnerables a inundaciones.
En Cobija, Bolivia, se dio inicio a la campaña de reforestación “Planta vida, cuida tu futuro”, liderada por la alcaldía municipal con el acompañamiento de ONU-Habitat. La jornada se realizó a orillas del río Acre, donde autoridades, vecinos e instituciones sembraron árboles nativos para proteger zonas vulnerables a inundaciones, mejorar la calidad del aire y ofrecer sombra a futuras generaciones. La alcaldesa Ana Lucia Reis destacó la meta de convertir al barrio Junín en un pulmón verde para la ciudad.
En Charagua se realizó la entrega de contenedores para la adecuada gestión de residuos
Por su parte, en Charagua, también en Bolivia, se entregaron nuevos puntos de separación de residuos sólidos en los sectores bajo, medio y alto del barrio 1ro de Mayo. Esta iniciativa permitirá mejorar la gestión del material aprovechable, disminuir las quemas de basura y avanzar en una cultura local de clasificación en la fuente. Con ello, se consolidan pasos firmes hacia una acción climática adaptada al contexto territorial.
Habitantes de Pasto se encontraron en el parque Zarciillejo para desarrollar una huerta urbana
Finalmente, en Pasto, Colombia, el proyecto apoyó una jornada comunitaria en el parque Zarcillejo, donde líderes sociales, colectivos juveniles y vecinos impulsaron el proyecto de huerta urbana. La actividad buscó revitalizar el tejido social y reconectar a la ciudadanía con el entorno natural. “Queremos que los árboles vuelvan a florecer y que la quebrada sea parte de un nuevo paisaje de convivencia”, expresó el líder comunitario Mario Pinto al Diario del Sur, medio local.
Estas acciones demuestran cómo es posible generar transformaciones sostenibles que combinan participación, conciencia ambiental y apropiación del territorio y como las soluciones urbanas deben centrarse en las personas y sus comunidades.